lunes, 16 de julio de 2012
Famous people drinking tea
En www.weheartit.com
http://famouspeopledrinkingtea.tumblr.com aparecen estas imágenes de famosos bebiendo la milenaria bebida. Actrices, actores,cantantes, políticos. Pueden encontrar frases de personajes, escritores, que reflexionan en torno al acto que significa beber te, así como también fragmentos de letras de canciones con el te como leit motiv.
Alquimista de hebras
Inés
Bertón (Buenos Aires, 1972) es
perfumista especializada en cosechas de té.
Estudió
en Nueva York y tuvo una gran maestra japonesa que supo dar forma a
ese desarrolladísimo olfato.
Al
pasar los años fundó Tealosophy una marca de té exclusivos,
reconocida por su prestigio. Ha creado aromas y sabores a cientos de
dólares la onza.
Dentro
de sus clientes mas reconocidos están el hotel Waldorf Astoria, la
diseñadora Carolina Herrera, la firma Bulgari, la actriz Uma
Thurman y hasta el Dalai Lama.
Hoy es considerada una de las once narices mundiales de té, Perfumista, Tea Blender, Catadora de té, Sommelier del té, Tea broker, Alquimista de hebras, Diseñadora de té, Buscadora de té, Experta en té, o simplemente especialista en té.
Hoy es considerada una de las once narices mundiales de té, Perfumista, Tea Blender, Catadora de té, Sommelier del té, Tea broker, Alquimista de hebras, Diseñadora de té, Buscadora de té, Experta en té, o simplemente especialista en té.
El búho en casa tomando te
El te de lagrimas es un encantador relato, escrito por un autor norteamericano, un clásico de la literatura infantil llamado Arnold Lobel (1933/1988). Se incluye en el libro Owl At Home (El Búho en casa)
Búho
sacó una tetera del armario.
- Esta noche haré té de lágrimas - dijo -.
Puso la tetera en sus piernas.
- Ahora - dijo -, comenzaré.
Se quedó muy quieto en su silla y se puso a pensar en cosas tristes.
- Sillas con las patas rotas - dijo Búho -.
Los ojos se le llenaron de lágrimas.
- Canciones que no se pueden cantar - dijo Búho -, porque las letras han sido olvidadas.
Búho comenzó a llorar. Una gran lágrima rodó por su mejilla y cayó en la tetera.
- Cucharas que han caído detrás de la estufa y nunca más serán encontradas - dijo Búho -.
Más lágrimas cayeron en la tetera.
- Libros que nunca más podrán ser leídos - dijo Búho -, porque algunas páginas les han sido arrancadas.
- Relojes que se han detenido - dijo Búho -, y no hay nadie cerca para darles cuerda.
Búho estaba llorando. Grandes lagrimones caían dentro de la tetera.
- Amaneceres que nadie vio porque todo el mundo estaba durmiendo - dijo Búho sollozando -.
- Puré de papas abandonado en un plato porque nadie quiso comérselo - dijo llorando -. Y lápices que son demasiado cortos para escribir con ellos.
Búho pensó en muchas otras cosas tristes.
Lloró y lloró.
Pronto, la tetera estuvo llena de lágrimas.
- Bueno - dijo Búho -, ¡ya estamos listos! Búho paró de llorar. Puso a hervir la tetera sobre la estufa para hacer té.
Búho se sintió contento mientras llenaba su taza.
- Esta un poco salado - dijo -, pero el té de lágrimas siempre cae muy bien.
- Esta noche haré té de lágrimas - dijo -.
Puso la tetera en sus piernas.
- Ahora - dijo -, comenzaré.
Se quedó muy quieto en su silla y se puso a pensar en cosas tristes.
- Sillas con las patas rotas - dijo Búho -.
Los ojos se le llenaron de lágrimas.
- Canciones que no se pueden cantar - dijo Búho -, porque las letras han sido olvidadas.
Búho comenzó a llorar. Una gran lágrima rodó por su mejilla y cayó en la tetera.
- Cucharas que han caído detrás de la estufa y nunca más serán encontradas - dijo Búho -.
Más lágrimas cayeron en la tetera.
- Libros que nunca más podrán ser leídos - dijo Búho -, porque algunas páginas les han sido arrancadas.
- Relojes que se han detenido - dijo Búho -, y no hay nadie cerca para darles cuerda.
Búho estaba llorando. Grandes lagrimones caían dentro de la tetera.
- Amaneceres que nadie vio porque todo el mundo estaba durmiendo - dijo Búho sollozando -.
- Puré de papas abandonado en un plato porque nadie quiso comérselo - dijo llorando -. Y lápices que son demasiado cortos para escribir con ellos.
Búho pensó en muchas otras cosas tristes.
Lloró y lloró.
Pronto, la tetera estuvo llena de lágrimas.
- Bueno - dijo Búho -, ¡ya estamos listos! Búho paró de llorar. Puso a hervir la tetera sobre la estufa para hacer té.
Búho se sintió contento mientras llenaba su taza.
- Esta un poco salado - dijo -, pero el té de lágrimas siempre cae muy bien.
En Mataderos
Foto de Rodrigo Acosta
Al sur de la ciudad de Buenos Aires se encuentra la Pena de Mataderos. Ahí se venden estas hermosas teteras labradas.
sábado, 14 de julio de 2012
EL LIBRO DE OKAKURA KAKUZO
El libro de Okakura Kakuzo EL LIBRO DEL TE, en el original THE BOOK OF TEA (Fox Duffield & Co., New York, 1906)que tengo en mis manos y que estoy leyendo actualmente, es una edición en castellano, de Azul Editorial, 2001. Las imágenes que aquí he subido, corresponden a ediciones en idioma ingles.
Aparición del te en Europa
La primera mención sobre el te en la literatura europea, según nos cuenta Kakuzo en su LIBRO DEL TE, se remonta, aproximadamente a 879 de esta era, "cuando un viajero árabe afirmaba que la fuente principal de riqueza de Cantón procedía de los impuestos de la sal y el te. Marco Polo menciona la renuncia de un ministro de finanzas en 1285, por un aumento arbitrario de los impuestos del te."
Es durante el periodo de los grandes descubrimientos que los europeos empezaron a conocer algo mas del Extremo Oriente. A fines del siglo XVI los holandeses trajeron noticias acerca de una agradable bebida preparada en Oriente con hojas de un arbusto. Los viajeros Giovanni Batista Ramusio (1559), L. Almeida (1576), Maffeno (1588), Tareira(1610) también mencionaron el te.
En 1610, barcos de la Compania Holandesa de las Indias Orientales lo trajeron a Europa por primera vez. Ya era conocido en Francia en 1636 y llegaría a Rusia en 1638. Inglaterra le dio la bienvenida en 1650 y hablaría de este como aquella excelente bebida china, aprobada pro todos los médicos, llamada Tcha por los chinos, y por otros países Tay, alias Tee." " (EL LIBRO DEL TE, pag. 18)
TRADICIÓN JAPONESA
La cultura tradicional japonesa encontró en Okakura Kakuzo su mas ferviente y sabio exponente. Hasta su muerte trataría de infundir en su pueblo la apreciación por su propia herencia cultural, en claro abandono por entonces.
El elixir de la inmortalidad
Escribe Okakura Kakuzo, en EL LIBRO DEL TE (1906, reeditado en 2001 por Azul Editorial de Barcelona) en el Capitulo II "Las escuelas del te" que la planta del te, "oriunda de China, era conocida desde la antigüedad en la medicina y la botánica chinas.
Se alude a ella en los clásicos con distintos nombres de Tou, Tseh, Chung, Kha y Ming, y era muy apreciada por sus facultades de aliviar la fatiga, deleitar el alma, fortalecer la voluntad y sanar la vista. No solamente se administraba por vía interna, sino que ademas se aplicaba externamente en forma de pasta para aliviar dolores reumáticos. Los taoistas lo proclamaban importante ingrediente del elixir de la inmortalidad. Los budistas lo consumían en abundancia para evitar el sopor durante sus largas horas de meditación." (EL LIBRO DEL TE, pag.27)
Se alude a ella en los clásicos con distintos nombres de Tou, Tseh, Chung, Kha y Ming, y era muy apreciada por sus facultades de aliviar la fatiga, deleitar el alma, fortalecer la voluntad y sanar la vista. No solamente se administraba por vía interna, sino que ademas se aplicaba externamente en forma de pasta para aliviar dolores reumáticos. Los taoistas lo proclamaban importante ingrediente del elixir de la inmortalidad. Los budistas lo consumían en abundancia para evitar el sopor durante sus largas horas de meditación." (EL LIBRO DEL TE, pag.27)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















