domingo, 25 de julio de 2010

El señor Liborio y sus cultivos orgánicos



El señor Liborio La Cruz es un agricultor de Tabay, un pueblito que queda a 15 minutos de Mérida, la ciudad en que vivo. Tabay es lugar turístico por sus bellos paisajes, clima y aire puro. Es un lugar donde muchos van en busca de tranquilidad, esa que falta en nuestras agitadas ciudades.

Un personaje es este señor, pues se dedica desde hace algunos años al cultivo orgánico de los vegetales que produce su finca Licarda. No usa pesticidas ni productos químicos. Es un convencido que eso mata a la tierra y que los frutos que produce enferman a quienes los consumimos. Tampoco cree en el monocultivo sino en la diversidad. Por eso, si uno visita su finca, encontrará que hay de todo lo que se produzca en temporada.

Ese amor y dedicación a la tierra se nota en el producto final, en el sabor de las verduras y hortalizas que casi no esperan a ser llevadas a una plaza o centro de acopio, porque la gente sube directamente a su casa a comprarlas. Yo misma, en varias ocasiones he llegado hasta allí y mientras recorremos las siembras él recoge y cosecha lo que voy a llevar. Más fresco y sano, imposible.

De esa misma finca es que traigo las hierbas que empleo en la cocina como albahaca, mejorana, tomillo o cilantro, y también las plantas medicinales de TENDAI.

miércoles, 21 de julio de 2010

La Flor de Jamaica en otras presentaciones culinarias




La flor de Jamaica es una planta con propiedades medicinales, ya lo hemos dicho en este blog y por eso no nos cansamos de recomendarlo.

Sirve como refrescante y para la tonificación porque tiene alta cantidad de vitamina C. Sirve también para “la resaca” alcohólica. Es un antiséptico intestinal, mejorando la digestión.

El colesterol elevado puede bajar con el consumo del refresco de esta planta. Cuando se toma en forma de té alivia el insomnio, los procesos gripales y las enfermedades eruptivas de la piel.


Por todo lo expuesto, qué tal si empiezan a probarla en otras presentaciones? Ya señalamos que como refresco es muy rica, también sé que se elaboran mermeladas con Jamaica.

Aquí va una receta de aderezo hecho con Flor de Jamaica, que sirve para acompañar ensaladas o, inclusive carnes. Es muy sencilla y los ingredientes son:


1/2 TAZA DE FLORES DE JAMAICA
1 CUCHARADA DE MIEL
1/4 DE TAZA DE VINAGRE DE MANZANA
2/3 DE TAZA DE ACEITE DE OLIVA
SAL Y PIMIENTA AL GUSTO

La preparación también es rápida, sólo hay que hervir la Flor con 2/3 de agua hasta que se reduzca aproximadamente a 2 cucharadas, después colarla.

Luego se mezcla el concentrado de Jamaica con el resto de los ingredientes, batiéndolo para integrarlos y se sirve. Puede guardarse en un frasco de vidrio durante una semana en la nevera .

Usos de la Flor de Jamaica




La Flor de Jamaica tiene gran diversidad de usos. Revisando páginas en internet y consultando con quienes la consumen, me encuentro que sirve como colorantes en la industria textil, en la cosmetología, perfumería, medicina, gastronomía, artesanías e incluso como planta ornamental. Y claro, con la intensidad de color y según estudios, con la presencia de vitamina C, es muy lógico.

Con la semilla de la Flor de Jamaica se produce aceite comestible; asimismo la semilla se puede consumir tostada.

La flor de la jamaica se consume como: té, licor, jalea, mermelada, pulpa, gelatina, helado, jarabe, colorante, aderezos, dulces, conservas, bebida refrescante y como aditivo natural para mejorar el aspecto y sabor de otras plantas medicinales o preparados alimenticios.

Las hojas tiernas se pueden consumir en ensaladas. Encontré hasta una receta de tacos rellenos con flor de zapallo (calabaza, auyama, según el país)y Flor de Jamaica. Los mexicanos tienen una tradición culinaria excepcional, cuentan con muchas recetas en las que emplean flores y no me sorprende que hayan incorporado la Flor de Jamaica a su recetario. Habrá que probarlo.

También se utiliza como alimento para aves y como abono orgánico. Con la fibra se elaboran cordones que sustituyen al cáñamo o al yute.

Una Flor que no viene de Jamaica.




La Flor de Jamaica, (Hibiscus sabdariffa L.) pese a su nombre, es originaria de África y corresponde a una clase de hibisco.

En México es muy popular y las personas acostumbran beberla en tizanas o infusiones frías, lo que llaman "Aguas frescas". Además elaboran helados, gelatinas y otros postres.

En Venezuela empieza a consumirse por sus propiedades medicinales. Conozco una finca en el Estado Yaracuy que se dedica a su cultivo.

La Flor de Jamaica tiene un montón de propiedades que ayudan a nuestra salud. Por ejemplo, es diurética y ligeramente laxante, por lo que se considera un complemento ideal en dietas para adelgazar. Gracias a estas dos cualidades, es que la Flor de Jamaica es además depurativa y desintoxicante.

La forma más simple de beberla es en infusión, caliente o fría, dependiendo del clima y endulzada o no. También es agradable con trocitos de frutas, sean fresas o manzanas.

En TENDAI hemos añadido el grato sabor de la Flor de Jamaica a nuestro TÉ FRUTAL. En esta variedad combinamos el té negro con la Jamaica y frutas deshidratadas: piña. mango y fresa. El sabor es delicioso. La recomendamos.

martes, 20 de julio de 2010

Orange Pekoe, el más consumido




En el mercado podemos encontrar un sinfín de clases y tipos de té, pero depende de los métodos en su manufacturación, los que le darán sus especiales características, también el cultivo y la recolección, pero sobre todo los tratamientos que recibe. Por supuesto que los precios varían de uno a otro tipo de té.

La clasificación es muy amplia, pero hay seis grandes que a su vez abarcan una cantidad enorme de variedades: Tenemos el té verde, té negro, té perfumado, té semi-fermentado, el té prensado y el té blanco.

Hoy nos ocuparemos del té negro, del que existen diferentes variedades, destacando el Orange Pekoe, como el más consumido y apreciado, con sus apreciadas hojas recolectadas de los brotes terminales de sus ramas, que en inglés la llaman doradas, “golden- tips “, por el color que toman una vez desecadas, amarillas anaranjadas.

Según la proporción de golden-tips, existen diferentes variedades, como el Special Finest Tippy Golden Flovery Orange Pekoe, que es el que más proporción lleva de golden- tips y el de mejor calidad y el más caro, hasta el Pekoe que no contiene estos brotes.

Hay para todos los paladares, de lo que se trata es de probarlos hasta encontrar el que más nos guste o el más apropiado para la ocasión en que vamos a degustarlo.

La locura del té en la literatura




Inolvidable es la escena de Alicia en el País de las Maravillas, aquella donde se reúne a la hora del té con la Liebre y el Sombrerero Loco.

En realidad la hora del té debe ser lo opuesto a este delirante y absurdo, aunque no menos entretenido pasaje de la obra de Carroll.

Tomar una taza de té, a la inglesa, a las 5 de la tarde es la ocasión para disfrutar de un momento de tranquilidad y en grata compañía.

martes, 13 de julio de 2010

En el Tíbet



Una forma poco usual y desconocida- al menos para nosotros en esta parte del mundo - de consumir el té era añadiéndole mantequilla.

Consistía en té hervido mezclado con sal y agua carbonatada y posteriormente colado en un recipiente que contiene mantequilla y cereal seco molido, normalmente cebada, y batido.

El té de mantequilla se sirve en un tazón y con frecuencia se añade un cubito de mantequilla. Era común en el Tíbet y después la costumbre pasó a la India.

Las leyendas del Earl Grey





La variedad de té que se conoce como Earl Grey, uno de los más populares en Inglaterra, es té negro de China tratado con aceite de bergamota, lo que le da un aroma y sabor fragantes.

Se dice que un chino mandarín lo mezcló para el segundo Conde de Grey, cuando era primer ministro de Gran Bretaña, después del éxito de una misión diplomática británica a China. Además, le puso su nombre: Conde de Grey (Earl significa “Conde”).

Según una leyenda, un agradecido chino mandarín, cuyo hijo fue rescatado de morir ahogado por uno de los hombres de Lord Grey, presentó por primera vez la mezcla al conde en 1803. La historia no tiene fundamento ya que Lord Grey nunca viajó a China, el uso de aceite de bergamota añadido al té era entonces desconocido en China, y el té más consumido por los chinos era el té verde. Otra versión semejante dice que fue un regalo de un marajá indio en agradecimiento por haber salvado a su hijo de un tigre.

Sea cual sea el origen, lo que parece cierto es que el Conde Grey recibió una mezcla aromatizada de té a la que se volvió muy aficionado. Suele aceptarse que cuando comenzó a escasear pidió a los fabricantes de té Twinings que le preparasen una receta que tuviera un sabor similar. La mezcla fue un éxito, y cuando los invitados preguntaban por ella, les dirigía directamente a Twinings donde preguntarían por el Earl Grey Tea (té del Conde Grey) .

Las mezclas más habituales de este té son realizadas con variedades de té negro fermentado de la India y Sri Lanka (antiguamente Ceylán), aunque dada su popularidad existen muchas diferencias de calidades y orígenes en el mercado, y también se comercializa Earl Grey de té verde o té blanco, o versiones descafeinadas.

La bergamota es una planta cítrica fragante, de la que se utiliza el aceite, que está en su cáscara más que en su pulpa. La mayor calidad se da con los frutos de Calabria, en el sur de Italia, pero debido a su alto valor en el mercado en las mezclas de menor calidad se sustituye por sucedáneos, o por frutos de otros orígenes como Argentina, Costa de Marfil o Brasil.

Suele tomarse sólo o incorporando un poco de leche. Por su sabor cítrico resulta refrescante y puede tomarse frío, y por la intensidad del sabor al Earl Grey original se le considera apropiado para acompañar el tradicional desayuno inglés.

lunes, 12 de julio de 2010

Algo de la historia del té





El té fue introducido en Japón durante el siglo IX por los monjes budistas de China, donde se conocía, según la leyenda, desde hacía milenios. El té se hizo rápidamente popular en Japón y se comenzó a cultivar localmente.

La costumbre de beber té, primero como bebida medicinal y luego simplemente por placer se hallaba ya extendida ampliamente en China. A comienzos del siglo IX, el autor chino Lu Yu escribió el Ch'a Ching (Clásico de té), un tratado sobre su cultivo y preparación. La vida de Lu Yu se encontraba fuertemente influenciada por el budismo, particularmente por la escuela Chan, que evolucionó al Zen en Japón, y sus ideas tuvieron gran importancia en el desarrollo de la ceremonia del té japonesa.

En el siglo XII, una nueva forma de té, matcha, se introdujo. Este polvoriento té verde, extraído de la misma planta que el té negro, pero sin fermentar, fue usado en rituales religiosos de los monasterios budistas. Para el siglo XIII, los samurái comenzaron a preparar y beber matcha y los pilares de la ceremonia del té fueron erigidos.

La ceremonia del té evolucionó a una "práctica transformativa" y comenzó a desarrollar su propia estética, en particular el wabi. Wabi (佗 significando quietud o refinamiento?) sobrio, o gusto sometido "es caracterizado por la humildad,moderación, simplicidad, naturalidad, profundidad, imperfección, y simples objetos y arquitectura, sin adornos, enfatizantemente asimétricos, y la celebración de la belleza suave que el tiempo y el cuidado imparten a los materiales".

Ikkyu, que revitalizó el Zen en el siglo XV, tuvo una profunda influencia en la ceremonia del té.

Para el siglo XVI, el té se había extendido a todos los niveles de la sociedad japonesa. Sen no Rikyu, quizás la más conocida y respetada figura histórica en la ceremonia del té, introdujo el concepto de ichi-go ichi-e (一期一会? literalmente, "un encuentro, una oportunidad"), una creencia de que cada encuentro debería ser atesorado ya que no podría volver a repetirse. Sus enseñanzas derivaron en el desarrollo de nuevas formas de arquitectura y jardines en Japón, las Bellas Artes, las artes aplicadas, y en el desarrollo completo del sadō. Los principios que asentó -Armonía (和 wa), respeto (敬 kei), pureza (清 sei) y tranquilidad (寂 jaku)- son, todavía, el centro de la ceremonia del té.

La ceremonia del té








La ceremonia japonesa del té (cha-no-yu, chadō, o sadō ) es una forma ritual de preparar té verde o matcha (抹茶?), influenciada por el budismo zen, sirviéndose a un pequeño grupo de invitados en un entorno tranquilo.

Cha-no-yu (茶の湯? literalmente, "agua caliente para el té") se refiere usualmente a una ceremonia individual, mientras que sadō o chadō (茶道? "el camino del té") se refiere al estudio o doctrina de la ceremonia del té. La pronunciación sadō se prefiere en la tradición Omotesenke, mientras que chadō se prefiere en la tradición Urasenke.

Cha-ji (茶事?) alude a una ceremonia del té completa, incluyendo una frugal comida (kaisei), té ligero (usucha) y té espeso (koicha), prolongándose aproximadamente cuatro horas. Chakai (茶会 literalmente "cita del té"?) no incluye el kaiseki.

Dado que quien realice la ceremonia debe estar familiarizado con la producción y los tipos de té, además del kimono, la caligrafía, el arreglo floral, la cerámica, incienso y un amplio abanico de otras disciplinas y artes tradicionales además de las prácticas de la ceremonia en el colegio, el estudio de las mismas toma muchos años, a menudo una vida completa. Incluso para participar como invitado en una ceremonia del té formal se requieren conocimientos de los gestos y posturas adecuados y las frases que se esperan, la manera apropiada de tomar el té y los dulces y la conducta general en la sala del té.