
El hecho de que sea quizá, el té negro el más aromático es debido a su particular fermentación.
Una taza de té negro nos aporta unos doscientos miligramos de flavonoides, que es un tipo de antioxidantes presente también en frutas y verduras.
Entre las propiedades del té negro tenemos que beneficia el sistema cardiovascular, gracias al efecto antioxidante de estos flavonoides ya que, según especialistas, mejora la capacidad de dilatación y contracción de los vasos sanguíneos ( ayudan a mantener en buen estado el tejido o endotelio que cubre el interior de los vasos sanguíneos) lo cual, puede reducir el riesgo de ataques cardiacos. Esto también es beneficioso para aquellas personas con tendencia a la dilatación de los vasos sanguíneos.